Hay dos tipos discutiendo en la azotea
Pilla un documento que te acredite o rescata de tu ordenata o del baúl de los recuerdos, tu currículum vitae. Pégales un vistazo y después ponte frente a un espejo e intenta contestar sin andarte por las ramas a la preguntita: ¿Quién soy yo? Nombre, apellidos, dirección, formación académica, profesión, lugar de trabajo, sexo, estado civil, orientación sexual, religión, raza, color y corte de pelo, color de ojos, altura, complexión, vestimenta habitual, profesión y demás detalles más o menos banales que te describen. Eres todas esas cosas y mucho más, que no te quepa duda alguna. (más…)
ACT, pensamientos, un robot y Santa Teresa de Jesús
Vamos a hacer un sencillo juego poniendo a trabajar a “la loca de la casa” (éste es el nombre que daba Santa Teresa de Jesús a la imaginación, porque cuando rezaba caía en la cuenta de con cuánta facilidad sus pensamientos le distraían de sus oraciones). Haz un esfuerzo y dile a tu loca de la casa que represente un robot enfrente de ti. No se trata de un vulgar robot de cocina ni un R2D2 cualquiera, no, esta vez la ciencia se ha endiosado y ha conseguido crear un robot a tu imagen y semejanza, vamos, un calco tuyo, tu bella fotocopia. (más…)
Tres voluntarias y un respiro
¿Y quiénes son las chicas que aparecen en esta foto? Pues mira, si observas con atención la fotografía de izquierda a derecha, sus nombres son: Mamen, Nuria y Miriam. ¿Y son importantes estas tres mujeres? Mucho, pero tan solo que ellas no lo saben, y muchos de los valencianos que celebramos hoy nuestro día, tampoco. Estas mujeres son voluntarias de una asociación que se llama “Endavant asociació de serveis socials” ubicada en Valencia y es una de las numerosas asociaciones de familiares y repleta de voluntarios que trabajan con personas con discapacidad Intelectual y del desarrollo. (más…)
El tipo que discutía con los cajeros automáticos.
Todos los lunes y jueves de principios de cada mes y los últimos miércoles y viernes, Manolo iba a la sucursal del banco Santander más cercana de su casa para mantener una charla con el cajero automático. Como no tenía tarjeta alguna de crédito o de débito con las que sacar o meter dinero o hacer divertidas operaciones bancarias, solo reflexionaba y a veces discutía acerca de la conveniencia de tener su dinero guardado en el colchón, que eso del TAE no lo entendía muy bien, que si los intereses eran muy altos dada la coyuntura económica actual y si lo del tema de los rescates bancarios había sido una engañifa perpetrada por unos trileros dedicados a jugar a gobernantes y que sentía añoranza de la peseta. (más…)
La envidia: una oportunidad para admirar
Una emoción tan silenciosa como destructiva que vive incrustada en el ADN psicológico de aquellas personas incapaces de respetar a los que destacan, tipas y tipos (con bajo interés) que basan su vida en la crítica ajena para esconder sus vergüenzas y carencias y que andan repletas de complejos de inferioridad. Y son muchas, sí, pero esto es lo que hay. Y se multiplican cuando alguien consigue despuntar fruto de su trabajo, de su esfuerzo y de su intelecto. Por cada admirador que a uno le sale, surge un envidioso; y tal y como dijo Seneca: “tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos”. (más…)
Sueños. Dime lo que sueñas y no te diré cómo eres. O sí.
¿Y cuáles son tus sueños habituales? ¿Caer al vacío? ¿Sueñas que hay una hecatombe nuclear y en la tierra solo quedan 100 hombres o 100 mujeres (tú decides y además son guapísimos y te adoran) y tú? Te recuerdo que en este sueño hay una cláusula que obliga a perpetuar la especie. ¿Te quedas desnudo delante de un montón de gente, todos te señalan y haces un espantoso ridículo? ¿Con el fallecimiento de un ser querido? ¿Monstruos? ¿Te casas de nuevo? ¿Se te caen los dientes? ¿Eres presidente del gobierno? ¿Un espía con ganas de acción y que salva al mundo de un ataque alienígena? ¿Una jirafa conduciendo un Volvo y un elefante haciendo dedo en un camino sin salida? Estás fatal no, lo siguiente, y ya somos dos. (más…)

