Depresión, Darth Vader y el lado oscuro de la Fuerza
Mientras la vida nos va razonablemente bien y tenemos las situaciones más o menos controladas, nuestro estilo de pensamiento suele ser por lo general, aunque siempre hay excepciones, bastante correcto. Analizamos los problemas con cierta objetividad, nos preocupamos pero no nos angustiamos, nos entristecemos pero no nos deprimimos, nos enfadamos pero no entramos en ataques de ira y presentamos cierta incertidumbre manteniendo a raya a la temida ansiedad.
Un deprimido, Darth Vader y el lado oscuro de la Fuerza.
También es cierto que todos tenemos un lado oscuro que suele aparecer cuando nos mostramos más vulnerables y que coincide, en la mayoría de ocasiones, con la imposibilidad de controlar nuestro entorno. Las situaciones que nos producen estrés (recibir una mala noticia, romper con nuestra pareja, cambiar de trabajo, dormir poco, tener una entrevista de trabajo, ser padre o dar una conferencia por primera vez) pueden ser ejemplos claros de vulnerabilidad y disparadores de nuestro estilo cognitivo más distorsionado, o lo que es lo mismo, la aparición del lado oscuro de la Fuerza.
Un paso para ser un Jedi.
Si aceptas que en ocasiones piensas de manera equivocada, si sabes cuáles son tus situaciones más temidas (casi siempre son las mismas y siempre, siempre, los mismos pensamientos), e intentas no discutir o razonar con ese personaje tenebroso generador de pensamientos destructivos e irracionales que todos tenemos en la sesera, ya has dado un paso importante para obtener una mayor estabilidad psicológica.
Darth Vader, y el lado oscuro de la Fuerza en tu sesera.
El fantástico personaje de La Guerra de las Galaxias, y Supremo Comandante de la Flota Imperial, es el actor principal de tu lado más irracional. Sí. Este tipo es el que se encarga de lanzarte pensamientos destructivos que, en el momento que surgen, te parecen totalmente certeros. Sus ideas son tus pensamientos, y son tan rápidos, tan fuertes y tan negativos que consiguen atascarte y hacen que actúes equivocadamente. Siempre van acompañados de emociones intensas: ira, depresión, angustia, rabia, ansiedad. Y cuándo llega la calma, es fácil que uno piense: “¿cómo es posible que haya pensado eso?” o “me pasé tres pueblos”, o simplemente un “vaya tela” o “se me fue la olla”.
Saca al aprendiz de Jedi que llevas dentro.
Deja volar tu imaginación e intenta visualizar y recrear a Darth Vader (en el post tienes una foto que puede ayudarte). Bien hecho. Ahora intenta recordar los momentos en los que te vuelves más vulnerable y donde te aparecen los pensamientos más destructivos (las situaciones son muy variadas, pero los pensamientos son siempre los mismos). Muy bien. Es el momento de pasar a la acción. No dialogues con él, prueba a decirle: “Hola Darth Vader, ya estás por aquí, te esperaba, pero hoy no tengo ganas de peleítas con espadas láser, tal vez mañana”, “Hola Darth, yo soy Luke, pero tú no eres mi padre”. Si es necesario hazlo en voz alta, con firmeza, y sonríe, pero no razones con él, y acepta que está ahí pero no le des ningún crédito. Es una buena fórmula para que se diluya su poder. Seguramente seguirá ahí, pero con menos ímpetu y será menos dañino. Para que te hagas una idea, te propongo este vídeo, en el que explica la estrategia a seguir para frenar los pensamientos invasivos. Prueba a sustituir a los pasajeros del autobús por el Comandante Supremo. De nada.
14 consejos para vencer al lado oscuro de la Fuerza (sin espada láser)
1. Realiza las actividades que antes de caer deprimido te proporcionaban placer y satisfacción. Y si son en plena naturaleza, mejor. Generalmente, cuando caemos presos en una sintomatología depresiva, tenemos la tendencia a dejar de hacer aquellas cosas que nos procuraban cierto placer. Sal de casa y actívate. Recuerda que la suma de las pequeñas cosas son las que hacen importante una gran vida. Y la tuya puede ser más grande de lo que es.
2. Sé comprensivo y tolerante contigo mismo. La condescendencia es una estupenda compañera de viaje, y si se instala como filtro para analizar tus errores y los de los demás. Tu vida será más interesante.
3. Controla la alimentación. Sí, ya sé que no tienes hambre, y que cualquier cosa te puede valer. Pero es importante que cuidemos de tu cerebro dándole una buena alimentación. No sé quien fue el que dijo aquello de “somos lo que comemos“, pero tiene razón.
4. Cuida tu aspecto físico. Las personas deprimidas pueden tener tendencia a abandonarse, incluido no ducharse. Pueden pasarse un día, o dos, o más, en casa, con el pijama puesto, y presentándose ante el espejo como alguien poco atractivo. “¡Vaya pinta que hago, para qué esforzarme!, ¿Quién me va a querer?” Pues empieza por ti, y hoy mejor que mañana. Hay oportunidades ahí fuera que te están esperando, aunque no las veas.
5. Realiza ejercicio físico. El deporte es fantástico para alejar el lado oscuro de la Fuerza.
6. Rompe la rutina. Decía Paulo Coelho (no lo soporto, pero viene aquí pintiparado) “Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba con la rutina. Es mortal”. Sé pionero, y lánzate a hacer cosas nuevas.
7. Busca compañía, amplía el círculo de amistades. Recuerda la #psicopizarra “El mejor antidepresivo son los amigos genuinos y el sexo. Pero a falta de pan, buenas son tortas”. Los amigos siempre están siempre, o casi siempre. Utilízalos, crea complicidades, ríe con ellos, comparte.
8. Recuerda la fantástica frase de San Ignacio que dice que en “En época de tribulaciones no hay que hacer mudanzas”. Cuando el lado oscuro se apodera de tu manera de pensar, es mejor parar y darse un tiempo para analizar los problemas de forma objetiva. Pospón las decisiones difíciles y date permiso. Prueba a pedir ayuda.
9. Procura mantenerte ocupado la mayor parte del tiempo. Ante la depresión, acción. Recuerda que hay un pensamiento Made in Vader (es su preferido) que es el “ojo de mosca”. ¿Dónde van las moscas? Sí, así es. Les encanta la mierda, lo nauseabundo, el fallo, lo peor. Que no te seduzca. La vida no es de color de rosa, pero tampoco es tan oscura. Y no te entregues a la autocompasión. No te flageles. Darth Vader sabe mentir muy bien.
10. Habla con tu pareja sobre tu bajo deseo sexual. Recuerda que para un depresivo la pérdida de la libido es uno de los primeros síntomas que aparece, y de los últimos que se van. Cuando veas que tienes ganas (a tu pareja la incluimos), podemos decir, que estás “desdeprimiéndote”.
11. Expresa tus emociones e intenta tener alguna persona o personas con las que puedas comentar tus problemas, sin llegar al victimismo, y sin convertir en mono tema tus problemas. Evita convertirte en “un brasas”. Recuerda que, tal y como hemos visto en otras entradas, la técnica de la escritura expresiva funciona muy bien. Tu actitud lo es todo, o casi todo.
12. Establece pautas para regular tu sueño. Aparte de establecer una rutina y reducir al máximo el consumo de alcohol, tabaco, cafés, y de darse un baño por la tarde noche o antes de acostarse y que esté todo a oscuras, prueba el truco de la lavanda. Pon unas gotas de lavanda o de aceite de almendra en la ropa de cama, o por la habitación. Hay varios estudios que demuestran que el suave olor a lavanda ayuda a dormir. Si quieres referencia de las investigaciones, deja tu petición en el apartado de comentarios, estaré encantado de hacértelas llegar. Es ciencia, confía en ella. La lavanda, huele a sueño.
13. No permanezcas en la cama más tarde de tu horario habitual de levantarte. Recuerda que la cama, para una persona deprimida, es un monstruo grande, pisa fuerte y, además, tiene pegamento.
14. Plantéate buscar ayuda profesional si crees que te cuesta salir por ti mismo del pozo de la depresión. Si padeces una depresión leve o moderada, sin repercusión funcional, es decir, que puedes ir tirando pero estás medio atascad@, prueba a poner en práctica los anteriores consejos, y si ves que no es suficiente para salir, busca el apoyo de un psicólogo (conozco varios, en modo online o presencial). Si la depresión es grave, es decir, que la persona deprimida tiene muchas dificultades para funcionar, pasa gran parte del día en la cama, presenta trastorno del sueño grave, tiene ideación o intención suicida, o lleva mucho tiempo arrastrando los síntomas y no hay manera de salir de ahí, prueba a consultar con un psiquiatra (que no sea el típico “pastillero” por favor), para dar apoyo farmacológico en combinación con el psicólogo. Te dejo dos enlaces de dos clínicas, en las que los psiquiatras que trabajan cumplen sobradamente los criterios de excelentes profesionales. Y de regalo, te dejo un vídeo sobre la depresión y un perro negro.
Un saludo y que la Fuerza te acompañe.
PD. Mil veces agradecido a Xavier Bahilo. Amigo, profesor, amante del buen vino, habitante temporal de Beijing, y al que los amigos echan de menos.
Si quieres más información, puedes visitar nuestra página de Facebook Psicología Salud y Deporte o si prefieres seguirnos en Twitter @nachocoller. Gracias.




Darth Vader es el lado oscuro y Nacho Coller La Luz de mi vida.
Un beso.