Un estudiante muy cabreado, unos guantes de boxeo y un psicólogo trilero.

La trama

Se pide a 600 estudiantes que escriban una redacción en la que dan sus opiniones sobre el aborto. Una vez acabados sus trabajos, los responsables de la investigación les comentan que van a ser corregidos por otros estudiantes. “¿Será de los míos? ¿Pensará igual que yo?”.

Hecha la ley, hecha la trampa.

Lo que realmente sucedió fue lo siguiente: los investigadores fueron los que valoraron todos los trabajos, y sin excepción alguna, les pusieron una nota muy negativa. Todos los trabajos llevaban de regalo un comentario manuscrito: “Es una de las peores redacciones que he leído”.  girl-429014_640

Dos opciones, dos.

  1. A un grupo de estudiantes le presentan la siguiente opción: aquí tienes la foto del (supuesto) estudiante que te ha suspendido y te ha dejado esa bonita nota, unos guantes de boxeo y un saco de boxeo de treinta kilos. Entra en la sala, piensa en esta persona y desahógate.
  2. A otro grupo de estudiantes le presentan otra opción: aquí tienes la foto del que te ha suspendido, entra en esta sala y mantente sentado y en silencio durante dos minutos. En este caso, no hay guantes de boxeo ni saco para desahogarse.

Una bocina para fastidiar al contrario. Rizando el rizo.

Tras pasar el bonito trámite (boxeando o pensando), se anima a los estudiantes a hacer unos juegos en pareja. A los ganadores de cada juego se les da la oportunidad de hacer sonar una bocina justo en la cara del perdedor. Sí, lo has oído bien, una bocina. Su sonido podía ser todo lo estridente y duradero según decidiera el ganador. A su gusto-

El resultado.

Los estudiantes que tuvieron la oportunidad de desahogar sus penas y su rabia con un saco de boxear, se sintieron más agresivos y tocaron la bocina durante más tiempo y más fuerte en la cara del compañero que había perdido. Hubo diferencias significativas en los estados de ánimo de los dos grupos y en los comportamientos. Ya sabes que golpear almohadas o sacos de boxeo y chillar en un espacio abierto, no ayuda a disminuir la ira, todo lo contrario.

Hete aquí el estudio: Brad Bushman “Does Venting Anger Feed or Extinguish the Flame? Catharsis, Rumination, Distraction, Anger, and Aggressive Responding”, Personality and Social Psychology Bulletin. 2002.

Si lo que quieres es gestionar la ira, te dejo un artículo y un vídeo que incluye unas sencillas claves que pueden servirte para gestionarla de manera adecuada. Ira. Unas sugerencias para no perder los papeles. Vídeo sobre la Ira