Cómo dejar de ser un brasas y un vídeo de regalo
Hay personas que son expansivas y no callan ni debajo del agua. Seguro que pones cara a alguno de tus conocidos, amigos o compañeros de trabajo. Está bien hablar, expresar, animar puntualmente el cotarro e incluso ser el alma de la fiesta, pero es conveniente ir con ojo con la información que damos a los demás. (más…)
Cuando hablar demasiado es un problema
Te habrá pasado en más de una ocasión que te has puesto a contar cosas sobre ti a algún conocido o lo que es peor, a algún desconocido, y después te has ido a casa con cara de tonto, con la convicción de que has hablado más de la cuenta y sin tener información del otro. Dos frases revolotean en tu sesera: ¡Eres un bocas! y ¿Por qué no te callas? (más…)
Defusión, un calvo, una mujer atractiva y unos pensamientos
Tal y como vimos en el anterior post ACT, pensamientos, un robot y Santa Teresa de Jesús dos no pelean si uno no quiere, o no. Trata de observar tus pensamientos sin caer en la discusión y no te los creas a pie juntillas; esto ayudará a tomar cierta distancia de ellos. (más…)

