Una ficción que supera a la realidad y viceversa.
María, solía dar su vespertino y rutinario paseo por la zona alta de la ciudad siempre a la misma hora. Tenía 67 años, una nevera vacía, le costaba llegar a fin de mes y era propietaria de un montón de sueños incumplidos. Cada tarde que salía a pasear, lucía sus mejores galas, su mejor maquillaje y alguna joya de escaso valor heredada de su madre que guardaba como oro en paño.
Le encantaba fantasear delante de una de las mansiones en las que habitan los ricos de esa zona de la ciudad. Se mimetizaba. Ella era una propietaria, una rica más. Soñaba. Realidad y ficción. Cuando tenía que tomar un taxi le daba la dirección de esa casa de ficción aunque después tuviera que andar más de una hora para llegar a su casa real. Realidad y ficción. Al llegar la noche, pedía comida para llevar y esperaba estoicamente en la puerta de la mansión al repartidor de pizzas. Sin propinas, solo apariencia. Soledad, realidad y ficción.
María pensaba que el interior de esa casa estaba repleta de luz y de grandes cuadros que daban una inmensa vida a su interior. Grandes ventanales, extensas alfombras, una cocina siempre en marcha y repleta de los mejores manjares. Servicio. Un dormitorio de película para una vida de película. Realidad y ficción.
Un día María se encontró con la puerta de esa mansión (su mansión) abierta. Como la pobreza y la educación no están reñidas, tocó el timbre en varias ocasiones y voz en alto lanzó varios saludos que no tuvieron camino de vuelta. Como María no sabía ya que era la realidad y que era la ficción, se convirtió en efímera propietaria y entró en sus aposentos.
No había alfombras ni cocinas repletas de manjares. Paseó absorta por sus posesiones y no obtuvo noticias de grandes cuadros que adornaran sus estancias, no había personal de servicio, ni grandes alfombras, solo frío, mucho frío. Entre su realidad y su ficción, dos mundos y un abismo.
Hoy María ya no pasea por los barrios altos de la ciudad, de hecho hace tiempo que no lo hace. Se ha apuntado a clases de Zumba, se ha echado un novio 3 años mayor que ella que es del atleti, ronca y tiene dentadura postiza. Los lunes por la tarde va a clase de bolillos y los jueves se va al cine con un grupo de nuevas amigas a ver películas de terror. Su ficción superó a su realidad, o su realidad superó a su ficción, que más da. María dejó de vivir la vida de otros y se lanzó sin paracaídas a por la suya. Hoy María, se ha ido de viaje a Benidorm y ya no luce joya alguna. No quiere ser propietaria, hoy sabe que tan solo está de paso. Realidad y ficción, yo lo tengo claro ¿Y tú?


ME ENCANTA LA HISTORIA DE MARIA,,MAS QUE NADA EL DESENLACE, DARSE CUENTA QUE SOLO ESTAMOS DE PASO,, E INTENTAR DISFRUTAR CADA CASO Y CADA COSA,,, DARLE MAS IMPORTANCIA A NUETRO INTERIOR QUE ES DE DONDE EMERGE NUESTRO BIENSENTIR ,,Y MENOS AL EXTERIOR EN BUSQUEDA DE LA ACEPTACION DE LOS DEMAS,, MARIA MOLA PERO EL NEANDERTAL ES LA MAR DE ATRACTIVO PORQUE SE GUIA POR SU INSTINTO Y NO RAZONA,, ESTOY APRENDIENDO ‘ESPANOL’ LA PALABRA QUE NO SE COMO USAR ES ‘LA LECHE’; ,,JAJAJA ,,PORQUE ESCAQUEARSE UNA QUINCENA ,,,,QUIERE DECIR ‘MISTEARSE’ UNA QUINCENA ,,LOS MEXICANOS HACEMOS LAS COSAS MAS FACILES,,EN MEXICANO TODO ES LA CHINGADA,, POR EJEMPLO ,,ME ESTOY TOMANDO UN CURSO DE NUMEROLOGIA BIEN CHINGON,,PERO SEPA LA CHINGADA PARA QUE ME PUEDA SERVIR,,,JAJAJJA,, 🙂
GRACIAS POR LAS ENSENANZAS Y POR LA DIVERSION 🙂