Una epístola recién llegada, un amor arrepentido, vago y deprimido, un punzada de dolor, una cornada sin rencor, un recuerdo, un desenfreno, unos meses de temor, mucho vacío y una desgarradora desazón.

Mil paseos por la nada, cien vueltas por la cama, un café, un pijama en soledad no acompañada, sonoros silencios, estallidos de invierno, un expreso mediador enredado en nuestro pasado, un destino, un dame un poco más de tiempo amor, un por favor y un lo siento.

Un arma desenfundada, una crisálida desmemoriada, un baile sin compás, un doble error, un contrariado desamor, una esperanza, una vuelta atrás, dos claves, una muesca, un misterio, un no ser. 

Un paso atrás, un dos contra uno, un perdón, un ayer, un hoy, un te quiero, un te añoro, un tal vez, un recuerdo, un proyecto, un revés, un amor, un después, un arrepentido ex, un adiós, un tango y un volver.

Un coloso en llamas, un volcán al amanecer, doscientos días sin placer, un infierno en la cama, mil besos sin sentido, diez citas sin motivo, no hay sexo, no hay flirteo, no estás tú, solo vacío, no hay nada.

Un bebé en un portal, dos niños en un tobogán, tres chicas y un mundo aparte, dos parejas en un parque, cinco lobitos tiene la loba, seis nanas y un mañana, un siete y medio y un me planto, un infinito en todo lo alto, un sobresaliente apurado y un diez endiosado y matriculado.

Un despertar precoz, un quejido de dolor, un paseo por las nubes, una entrepierna con calor, un viaje a tu pasado, un regreso a tus mareas, un no me esperes en el cielo; tal vez en un cine, en un bar, en un banco, en una cola del supermercado o dando un simple paseo. 

Sé que en nuestro pasado hubieron muchas cosas que nos desunieron. Sé que hubo momentos de distancia, indiferencia, errores y celos. Sé que no te olvido y te quiero seguir sintiendo y que cada noche voy pensando como pienso en ti.  Y sí, también sé, que sin embargo, te quiero.

Estas palabras dan respuesta a esta carta a anterior: Una carta sin respuesta (de momento)