Un vídeo, un funeral y una pregunta inquietante, o no
Parar por unos instantes y preguntarse a sí mismo sobre la vida que uno tiene, buscar respuestas sobre los deseos y obligaciones, sobre los sueños cumplidos e incumplidos, reflexionar y darse una respuesta honesta, no es una costumbre muy habitual entre muchas de las personas que conozco. Sin embargo,responderte con honestidad a preguntas del estilo: ¿Quién soy yo? o ¿Qué cosas son las más importantes en mi vida? puede ayudarte a no descender al pozo de las depresiones cuando las cosas pinten feas, o algo mucho mejor, una buena respuesta puede darte mil y un motivos para tener satisfacción vital. ¿Tienes equilibradas tus áreas vitales? No se trata de mantener un porcentaje exacto de tiempo en cada área, es imposible, pero intenta en la medida de lo posible no poner todos los huevos en el mismo cesto. Hay riesgo de que crujas.

Hoy nos vamos de funeral y vamos a divertirnos.
Imagínate que mañana la palmas (lo siento, te llevaré unas flores) y tienes que escribir una carta sobre tu vida y tu mejor amigo la leerá en tu funeral. ¿Qué escribirías? ¿Se acerca el escrito a lo que estás viviendo? ¿Es muy diferente lo que pones a lo que vives? ¿Te gusta lo que ves? Si la carta que escribes dista mucho de lo que deseas vivir, tanto en la forma como en el fondo, tal vez ha llegado el momento de parar, y de ponerte manos a la obra y darle un nuevo rumbo a tu vida. Hoy puede ser un buen día para cambiar determinadas cosas. Sé pionero. El tiempo pasa y la vida no espera, esto va a toda pastilla. Si el ejercicio que te propongo te causa una fuerte desazón o un profundo malestar, te propongo otra estrategia.
El epitafio de tu vida ¿divertido?
Imagínate que mañana te mueres (tranquilo, un familiar ha montado una floristería y tenemos flores de sobra), pero tienes la oportunidad de ver tu esquela ¿Qué te gustaría que hubiera escrito? ¿Miguel, el hombre que siempre estaba de mala hostia? ¿Lola, la mujer que vivía por tener su casa como los chorros del oro y que era una obsesiva del orden? ¿Pepe, el chico que no salía de casa? ¿Luna, la joven que solo hacía que fumar porros? ¿Cuál es tu punto débil: la queja, el perfeccionismo, la tristeza, la ira, el enfado? Piensa que esa es la imagen que das a los demás y hoy puede ser un buen día para quitarte ese lastre de encima y cambiar. Recuerda que la vida puede ser fantástica si sonríes un poco más y te das más permiso para equivocarte.
Este vídeo que te propongo a continuación, es parte de un Seminario de psicología divulgativa que dimos en Valencia el pasado día 10 de diciembre. Te explico en dos minutos el ejercicio del funeral y la preguntita de marras. Un saludo.

