Un seminario de Psicología, un zumo de granada y una ex
Te voy a proponer un juego que consiste en ampliar una de las fotos que acompaña el texto. Pero antes, si te parece, pégale una lectura al post. La imagen corresponde a un Seminario de Psicología mal llamado Crecimiento Personal que hemos realizado este sábado día 10 en Valencia. Fácil es hayas tenido noticias de él por la cantidad de fotos o vídeos que hemos ido subiendo a las redes sociales estos días. ¡Menuda brasa hemos dado!

Si te fijas bien en sus caras, una gran parte de ellas refleja satisfacción, paz, tranquilidad y ciertos retazos de humor positivo. Y es que es normal que presenten esos caretos; este grupo de personas venían de pegarse una neurocomilona la mar de sugerente y habían escuchado a cuatro profesionales de la salud mental hablar sobre las bondades de abrazar árboles y de comer yogures para mejorar el cerebro que tenemos en los intestinos o de untar estos yogures (sin frutas por favor) cuando la acidez vaginal lo demande. Hablaron también de desnudarse cuando alguien cuente tres, de miniprimers ruidosas, de las bondades de los cipreses para nuestro sistema inmunitario y de lo bueno que es pasear por cementerios. Pero fueron un poco más allá estos ponentes e haciendo un guiño a Iker Jiménez, descubrieron el extraño caso de un tipo que decía que hay que hacer lo contrario de lo que te dice la mente, y lo peor de todo, es que a este sujeto le dejaron que siguiera hablando mientras pedía a la gente que se desnudara. Y nadie llamó a una psiquiatra para neutralizarlo y eso que en la sala había dos médicos psiquiatras. Bueno, sí que llamaron a una de ellas, Mila Fuentes y contestó solo con unas risas y un desesperanzado, “no hay nada que hacer“. Tremendo.

Como los ponentes son gente muy pulcra (o eso parecía), les recomendaron lavarse menos las manos, hacerse con una mascota que les lama de vez en cuando y practicar relajación con mucho ruido de fondo (en esto, Rizaldos, lo borda ¿O no?). ¡Ah! y además, inundaron el local donde impartían el Seminario (¡un restaurante, vaya banda!) de globitos voladores y de técnicas subliminales plagadas de mensajes traídos supuestamente de investigaciones científicas que consistían en: comer granada a todas horas o tomarla en grandes dosis vía zumo. ¿Y por qué esa recomendación? Les han dicho por activa y por pasiva que esa fruta aumenta el optimismo sexual a los que hayan perdido la libido y que no la hayan encontrado ni en objetos perdidos. Y parece que funciona. De hecho, dos de los ponentes la utilizan a diario desde hace un tiempo, y el mejor test para comprobar la validez y fiabilidad de sus palabras son las sonrisas de sus respectivas parejas. No paran de sonreír.
Como podrás comprobar, las cosas de las que han hablado son de lo más normal y no son nada extraordinarias; de hecho si prestas atención a las conversaciones que ocurren en tu entorno, todo el mundo habla de estas cosas mientras se lía un cigarrillo con aceite de hinoki. De lo más normal.
Bien. Pero dejemos la parte contratante de la primera parte y vamos a ceñirnos a la fotografía. No todos los que salen miran a la cámara, no. Aunque la mayoría sonríe, hay unos cuantos que posan con una cara que va del asombro a la consternación. En la parte del centro de la imagen hay un ligero movimiento y un juego de manos que parece romper la armonía. Pero no la quebró, todo lo contrario, fue una suma. Los asistentes al Seminario sabemos realmente lo que pasó y te lo cuento en un periquete.

Que el cóctel no lleve una gota de alcohol. Estos cuatro colegas brindan por ti.
Recibimos la visita sorpresa de una alumna que asistió a nuestro anterior seminario “Si estás solo, no sales de casa y te cuesta un montón relacionarte con los demás y hacer nuevos amigos, no te preocupes. Te enseñamos el qué y cómo en un santiamén”. Sí, el título era un poco largo pero tuvo cierto impacto y tuvimos solo una alumna que no salía de casa desde hacía 3 años y medio y no tenía amigos. Tenía todas las características para apuntarse al Seminario intensivo. Esta visita inesperada de la ex-alumna nos ha servido para darnos cuenta de la cantidad de cosas que somos capaces de enseñar, de las herramientas que aporta la psicología y hete aquí que ha supuesto un mayúsculo espaldarazo a nuestro prestigio. Ya se nos toma más en serio. De hecho, varios de los asistentes tras comprobar in situ el Poder de la NeuroFuerza dijeron de los ponentes:
- ¡Qué bueno sois, esto es increíble, sois magníficos!
- ¡Sois la hostia! Pareció gritar otro asistente.
- ¡Qué cambio habéis logrado!
- Gracias, pero se nos fue un poquito la mano con el alcohol en el anterior seminario. Esto es el motivo por el que no ofrecemos alcohol durante la comida (solo una copa de vino) ni en los cócteles, contestó lacónico Nacho Coller.

Por lo demás, los chicos y chicas de la foto acabaron tomando un cóctel y entonando la canción La Bamba con un excelente cantante de apellido artístico Tiñone, que le encanta hacer guiños a los tiñosos. ¿Y esto es el final? Pues no pequeño saltamontes, esto es el principio de una serie de Seminarios divulgativos de Psicología. El próximo ya está cociéndose y lo impartimos en febrero:
“Sexo, pareja y algo de amor”, “Amor, sexo y algo de pareja”, “Pareja, amor y algo de sexo”. Elige el que más te guste. Podrán participar personas que no tengan pareja pero que quieran mejorar y conocer aspectos interesantes sobre el tema (ten por seguro que haremos dinámicas de presentación para conocernos mejor y ¡oye! igual ese día te sale un plan) y evidentemente, podrán apuntarse parejas que quieran pasar un día diferente y aprovechar para romper rutinas, divertirse, conocerse un poco mejor y beber zumo de granada. Traeremos sorpresas. Deseando estoy que llegue el día de la reunión con los neurococineros para planificar el sexomenú.
Muchas gracias y espero verte en el siguiente. Nos lo henos pasado bomba.

