Tuits, Mujeres, Hombres y Viceversa
Son ciertos y no son montaje. Así se las gastan algunos de los chicos y chicas amantes del programa Mujeres, Hombres y Viceversa. ¿Producen estupor? ¿Repugnancia? Si eres un concursante o seguidor, formas parte de la estructura del programa de televisión de Tele 5 “Mujeres Hombres y Viceversa”, o eres el camello que te forras pasando anabolizantes u otras sustancias que corren sin control por las venas y napias de bastantes de ellos, abstente de intentar desentrañar lo que dice este post. Gracias.
Si le parece, voy a dedicarle una pequeña reflexión a los tuits lanzados por los fieles seguidores del programita el día que el avión Airbus A320 de la compañía de bajo coste Germanwings se estrelló en los Alpes con 150 personas a bordo, y ocasionó un retraso en su emisión (el retraso viene aquí pintiparado si lo asociamos al CI medio de sus concursantes y telespectadores).
¡Ahí va!
Para los responsables de los tuits. Que caiga todo el peso de la ley, y les doy una idea: pena compuesta de una buena multa, prisión, obligación de asistir a clase de nivel primer ciclo de primaria, leer todos los días (esto es más duro que la cárcel), y acudir durante una larga temporada a colaborar de manera activa con alguna entidad que trabaje con población desfavorecida o susceptible de apoyo psicológico o emocional, bajo supervisión de veterinarios.
Objetivo: reeducación y trabajar el músculo de la empatía. Si nada de esto funciona, la trepanación sería una posibilidad a estudiar.
Para los y las concursantes. Prohibición de asistir a gimnasio alguno (pueden hacer algún deporte pero sólo de equipo), obligarles a trabajar (sí, ya sé que en este país es complicado encontrar trabajo, pero en este caso les sugiero pasarse una temporada larga recogiendo boñigas de perro por la ciudad o limpiando pocilgas o establos), asistencia urgente a clínica psiquiátrica y posteriormente pasar por las manos de los profesionales responsables de Hermano Mayor (lo siento Sonia Cervantes y Pedro García Aguado), control de consumo de drogas y asistencia a Proyecto Hombre si se cree necesario, trabajo neuropsicológico de alta intensidad, prohibición de acercarse a menos de 500 metros de una clínica de estética y asistencia a escuela de primaria alejados de los niños, ellos no tienen ninguna culpa.
Objetivo: Misión Imposible, pero la esperanza es lo último que se pierde.
Para el equipo (director, productor, editor, presentadora,…). Suspensión de la emisión y una temporada larga alejados de cualquier producto asociado a lo audiovisual. Una larga temporada en el paro reflexionando sobre sí mismos y su trabajo les puede venir bien y asistir a terapia de psicoanalista durante cinco años dos sesiones semanales (esto igual no les sirve, pero por lo menos se dejan la pasta).
Para los directivos de la cadena amiga Tele 5. Ver toda la programación de su cadena 17 horas diarias durante seis meses seguidos sin cambiar de canal. Disfrute mucho con todo el cariño del mundo.
Para el lector de este post: Desintonice de su televisor Tele 5 y casi que apague el televisor.
Objetivo: mejora de la salud mental propia y la de su familia.


Hay tantos ejemplos de falta de empatía y de escasez de valores en nuestro país que este tipo de casos no me sorprende nada. Entiendo que se hable de estos comentarios en concreto por la repercusión que han tenido, pero hay que recordar que constantemente supuran en el mundo casos despreciables de falta de empatía y no provienen precisamente de adolescentes, sino de aquellas personas que nos gobiernan. Por poner un ejemplo de actualidad, decir que Rajoy (que no es precisamente un adolescente analfabeto amante de Mujeres, Hombres y Viceversa), ha dejado morir a 4000 personas por negar el acceso a Sovaldi a miles de afectados por Hepatitis C en España. Desde luego, antes que a estos especímenes salidos de las cloacas del chonismo, mandaría a más de uno de nuestros dirigentes políticos a una cita urgente con un psiquiatra. Ser empático con otro ser humano no es, ni de lejos, la tónica habitual en nuestra sociedad.
Muy bueno, lástima que quien tiene que tomar medidas, no las tome.
Por favor, hágase llegar estos comentarios y muchos más, que seguro que los hay, sobre este tema.
No se puede alimentar a semejantes actos y personajes.
Bien Nacho!
Puffff, sin palabras. Me han dejado acongojado, sobre todo por la falta de sensibilidad. Hay veces que hay que saber cuando quedarse callado, y esta es una de ellas. Por lo demás esta es la herencia de pasar de la EGB a la antigua ESO y algunas libertades mal entendidas.
No nos equivoquenos. No estamos hablando de cambios en valores ciudadanos, de poca ética, de falta de educación, no, el cambio es mucho más grande que estas suposiciones. Hoy podemos ver, leer y escuchar las opiniones anónimas de cualquier persona. Esto es nuevo. Cada día los humanos del siglo XXI (o el tercio que tiene acceso a internet) tienen libertad para plasmar en los foros, en los comentarios de una noticia, en facebook o donde usted quiera, sus sentimientos más hondos, sus verdades más sinceras. Así es, los nuevos plumillas (uy, ¡pues si yo estoy haciendo eso mismo!, como tú, y como tú también …) se escudan en el anonimato absoluto y en la falta de consecuencias y malas pulgas del interlocutor (inexistente). Lo que esto nos aporta es un puerta abierta al conocimiento de los hombres. Una ventana al alma. Hoy, más que nunca podemos ver claro. Los hombres por fin pueden sincerarse, hablar claro … y al final esto es lo que somos, para bien o para mal.
gracias J. Alemany por el comentario. Estoy de acuerdo con tu exposición. Recibe un saludo y estaremos en contacto.