Imagínate que tienes que decorar tu cuarto o el comedor de tu casa con un cuadro que sea chulo y que no desentone con tu exquisito gusto decorativo (como estás en modo ahorro, evitas la compra de un original y te haces con una copia tipo lámina o póster). Te diriges la mar de contento a una tienda de cuadros que hay en el centro de la ciudad y ¡oh sorpresa! compruebas que sólo le quedan cinco láminas al amable comerciante. Tres láminas son de arte abstracto y en las otras dos aparecen pájaros y lindas florecillas. Muy bien.

El amable comerciante te propone el siguiente juego para ayudarte a elegir (es muy sagaz y se ha dado cuenta de lo difícil que te resulta tomar una decisión) y te ofrece tres opciones:

  1. Puedes escoger la lámina que tú quieras después de mirarlas todas a la vez. A continuación te vas a tu casa y te llevas de regalo, una alcayata (qué generoso). Rapidez e intuición.
  2. Puedes elegir una lámina después de mirarlas todas simultáneamente y luego tienes que resolver unos anagramas durante siete minutos y medio. De regalo te llevas una escarpia. Haces una pausa y dejas que tu inconsciente trabaje sobre la mejor decisión mientras mantienes ocupado a tu consciente con una tarea más o menos exigente como los anagramas.
  3. Por último, puedes elegir una lámina tras pasar un buen rato pensando detenidamente en cada una de ellas y viéndolas por separado. De regalo, te llevas una hembrilla. Lentitud y reflexión. Esto te da seguridad.

Dudando voy, dudando vengo.

¿Cuál es tu elección? ¿Eres de los rápidos a la hora de tomar decisiones? ¿Das mil vueltas a las cosas antes de tomar la decisión y aún así, no lo tienes claro? ¿Lo echas a cara o cruz? ¿Preguntas a las personas de alrededor y dejas que tomen una decisión por ti? ¿Esperas a que decida tu pareja? ¿Llegas a casa y piensas que te has equivocado? ¿Eres dubitativo al cuadrado?

brain-744207_640

¿Decidimos?

Veamos que dice la ciencia sobre tu manera de tomar de decisiones. Estudio de Dijksterhuis y Van Olden “On the Benefits of Thinking Unconsciously: Unconscious thought Can Increase Post-Choice Satisfaction” Journal of Experimental Social Psychology, 2004.
Estos tipos hicieron el estudio de las láminas anteriores con estudiantes de la Universidad de Amsterdam y el resultado fue el siguiente: al cabo de unas semanas de haber hecho la elección de la lámina, los que habían optado por tomarse una pausa a la hora de tomar la decisión (los de los anagramas), estaban más satisfechos con su decisión que los otros dos grupos.

En ocasiones, no por más pensar…

Confía un poco más en tu disco duro, y recuerda que en ocasiones no hace falta que le des tantas vueltas a las cosas, no hace falta supervisar tanto. Recuerda que tu mente inconsciente procesa la información sobre las decisiones incluso cuando tu mente consciente está ocupada en otra cosa. Ella no para.

Un sencilla fórmula para tomar una decisión.

Meto la información, me distraigo con otra cosa durante unos minutos, vuelvo a la decisión y hete aquí la respuesta; y si además el proceso lo haces por escrito, mejor que mejor (la escritura es la base del aprendizaje). Analizar las cosas y tomar las decisiones bajo los pros y los contras, resulta agotador y poco eficaz. ¿Y para qué tienes un cerebro?