Nuevo Podcast de la serie Psicología para ir tirando. Dedicamos el episodio a hablar de la resiliencia.

Si quieres escuchar el podcast, prueba con pinchar en la bella imagen. No es ni más ni menos que una muestra de lo resiliente que es esta sociedad, escuchar canciones como los de esta mujer y seguir en pie. Es magnífica. Por cierto, ¿a que es la primera vez que escuchas un podcast de psicología pinchando en las gafas de la Sabater? De nada.

La Real Academia Española de la Lengua define la resiliencia como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Y está muy bien, pero se nos queda un poco corta. Permíteme que le añada la explicación que me dio un buen amigo la primera vez que escuchó esta palabra y que la puedes encontrar también, en el post Resiqué, resiliencia, un palabro de moda: https://nachocoller.com/resique-resiliencia-un-palabro-de-moda/

Podemos mejorar la resiliencia con comportamientos como:
Sé buena gente, haz el bien y no mires a quién;
Rompe las rutinas y apuesta por hacer cosas nuevas, practicar el humor positivo, disfrutar de la soledad, dar juego a tus emociones más “positivas”, practicar la benevolencia, la auto-empatía, darte una buena dosis de compasión, fortalecer tu autoestima, apostar por ser un poco más creativo y divertirse con lo que piensas y con lo que haces.

Ya sabes aquello de que la vida es ensayar y errar, y en ocasiones acertar. Pues eso, a disfrutar de los aciertos que tienes en la vida, que seguro que son más de los que piensas, sin dejar de analizar los errores. Y flagelarte, lo menos posible.
Hay multitud de ejemplos de personas resilientes que han aportado algo de luz al mundo. El científico Stephen Hawking, Nelson Mandela, Victor Frankl (autor del fantástico libro “El hombre en busca de sentido”), Abraham Lincoln, Beethoven, Marie Curie, cualquiera de los desconocidos deportistas paraolimpicos (qué grandes), o muchos personajes anónimos como tú o como cualquier vecino de la puerta dos, que se enfrentan a multitud de retos diarios fruto de una pérdida de un ser querido, un desahucio, un despido laboral, y que salen del abismo más fuertes de lo que entraron. Cualquiera de ellos pueden ser tu espejo cada mañana.

Disfruta.