Libros de autoayuda. La dictadura de la autorealización
Prohibido estar mal, tener ansiedad, sufrir y deprimirse. Súmale que el personal tiene (o tenemos) que estar siempre bien y gozar de una felicidad plena. Añade que vivimos en una sociedad competitiva y muy individualista y que hay determinado estilo de vida que hay que alcanzar como sea, y si no lo logras, eres un pobre infeliz y fracasado. Y si pierdes el trabajo y te deprimes es que estás tonto; y si no encuentras trabajo o tu jefe te putea hasta el infinito y más allá y te quedas atascado y realmente jodido, es que no sabes poner buena cara a la vida. Esto es lo que hay. Y además le vamos a poner de título a esta mala película: la dictadura de la autorealización. Sí, si no alcanzas o haces lo posible para alcanzar el último peldaño en la escalera de la realización personal, es que no sabes de qué va la película. Una dictadura de autorealización que vende esperanza. Qué curioso.
Algunos libros de autoayuda se pueden resumir es las siguientes cinco ideas fuerza. De hecho, estas ideas, que hacen aguas, seguro que te resultan familiares si has asistido a algún curso de superación o crecimiento personal y recuerdas las bellas presentaciones de algún gurú:
- Si quieres puedes conseguir lo que te propongas.
- El poder está dentro de ti y todos los pensamientos se pueden controlar y cambiar (ya te lo explicaré pero antes compra mi librito).
- Visualízate teniendo poder y éxito (eres el puto amo); y el universo, la vida o lo que sea, te lo devolverá con creces. Tú lo mereces.
- Te cuento mi historia de superación personal y te dejo unas pistas para que descubras las claves del éxito.
- Puedes ser tan feliz como yo y te digo cómo. Si no lo consigues no será porque no te lo he explicado bien, ¿me compras otro librito a ver?
Muchos libros de autoayuda vienen de fábrica cargados de sencillas fórmulas y unos cuantos psico-consejos de todo a cien para no dejar de autorealizarse y encontrar, a su vez, el mayor de los éxitos en el mundo profesional (si eres empresario te sacarán la pasta) y personal. Más dinero, más felicidad, más éxito, más seguridad, más poder y mucha envidia. Muchos de estos libros nos venden a los lectores (yo he leído bastantes de ellos) el manual perfecto para alcanzar el control total de la mente y unas pistas infalibles sobre cómo ser felices en un periquete. Estos manuales de la felicidad generan un alto grado de lectores frustrados, deprimidos y con sentimientos de culpabilidad por no haber conseguido desentrañar el secreto de la felicidad y no haber sabido alcanzar las expectativas vitales. Y además, por si fuera poco, en algunos casos inducen a hacer un cambio radical en el estilo de vida, ni que fuera esto tan fácil o que eso fuera lo recomendable.
¿Sirven? Pues claro que sí que pueden servirte para pasar un buen rato y disfrutar de una lectura agradable. Pero si lo que buscas es cierta efectividad una vez lo hayas leído, te aconsejo que si te vas a comprar uno, que esté fundamentado en teorías científicamente comprobadas, que lo sustente la ciencia, y aún así, te la pueden colar. Si te interesa conocer alguno de los libros que yo recomiendo, sean de autoayuda, de divulgación psicológica y que creo que pueden resultante útiles, en este blog tienes unas cuantas recomendaciones. ¡Ojo! que igual que hablamos de libros que pueden servirte, el mismo efecto puede ocasionarte un poema, una serie de TV o un cómic de Mortadelo y Filemón.

Un ejemplo del tipo de libro al que me refiero. “El Secreto” libro con 20 millones de copias que parte de premisas totalmente falsas y que invita a las personas a visualizarse alcanzando sus objetivos. Y los estudios indican totalmente lo contrario, que hay que trabajar más y visualizar menos, es decir, qué es lo que tengo que hacer para llegar a conseguir mis objetivos en lugar de pensar en el resultado final.
A) Estudio realizado por Phan y Taylor de la Universidad de California. Unos estudiantes dedicaron unos minutos diariamente a imaginar que sacaban una nota excelente en un examen y fantasearon con cómo se sentirían después de conseguirlo. Evidentemente en el estudio había otro grupo control que afrontaba el examen a los que se les pidió que no se imaginaran sacando una nota muy buena. ¿Qué pasó? Pues que el primer grupo estudió menos y sacó notas más bajas en el examen que sus compañeros.
B) Universidad de Pennsylvania, Oettingen y Wadden. A un grupo de estudiantes se les pidió los que anotaran con cuánta frecuencia habían fantaseado con obtener el trabajo de sus sueños al acabar la universidad. Tras dos años de seguimiento llegaron a la conclusión de que aquellos estudiantes que habían dedicado más tiempo a pensar sobre el éxito, habían recibido menos ofertas laborales, enviado menos currículos y tenían sueldos más bajos que el resto de compañeros.

