Si estás pensando hacer un curso, taller, seminario o retiro espiritual de fin de semana dedicado al crecimiento o a tu desarrollo personal, y tus motivos puedan ser porque estás pasando por un mal momento, porque quieres encontrar respuestas y mejorar, porque quieres conocer a gente nueva o porque tienes tiempo libre y con tu dinero haces lo que te sale de los mismísimos, pues lánzate, faltaría más. Pero déjame que antes te deje un par de sugerencias. De nada.

Si el curso va rollo niveles y que a partir del segundo o tercer nivel podrás ser terapeuta, mentor o coñas similares para que después puedas ayudar a los demás en sus procesos, te están tomando el pelo y además, la cosa canta a rollo sectario cosa mala.

Si el objetivo del programa te vende cosas como que vas a reencontrarte y reinventarte, que vas a aprender a ser feliz, que vas a controlar tus pensamientos y emociones, a sanar a tu niño interior y que vas a hablar de las cosas que te afligen y te vas a curar, seguramente que te están tomando el pelo. Si en el programa o curso aparecen las siguientes palabras o expresiones: energías, neuroemociones, eneagramas, transpersonal, luz, niño interior, milagros, guía espiritual, procesos, sanar, ángeles, flores de bach, horóscopo, guía espiritual, apertura de conciencia, regresiones, constelaciones, tapping, mentoring, futuro terapeuta, reiki, levitar, bioenergía cuántica, ayahuasca, cuencos tibetanos, transcendental (si se te ocurre alguna házmelo saber en comentarios); pudiera ser que te están tomando el pelo.

Si en el apartado profesorado, el curriculum es más extenso que los prospectos de los medicamentos y con un montón de palabras en inglés que quedan de coña pero que la mayoría son una engañifa, ojo avizor, porque fácil es que te están vendiendo gato por liebre y te están contando mira que sabio que soy y lo tonto que eres tú. Si además, en el curso no aparece la profesión de psicólogo, seguramente que te están tomando el pelo. Y si por alguna de aquellas, en el apartado de docente aparece la profesión de psicólogo y te ofrece alguna de las expresiones anteriores, yo en tu lugar, llamaría a un par de amigos, me iría a la playa y me daría un chapuzón para refrescar las meninges; saldrá ganando tu sesera y tu cartera. Y sí, hay falsos positivos en todas las profesiones. Ojo con los gurús que venden brebajes de la felicidad eterna porque sacan los cuartos con bellas palabras y contenidos muy dudosos.

Una cosa más, si en el apartado biografía de los ponentes, te encuentras con una historia personal sazonada con un fracaso que les hizo tocar fondo y que gracias a ese proceso, sí, repito, gracias a ese proceso, descubrieron que su vocación es la de ayudar a los demás, enseñar el verdadero camino para el crecimiento, abrir la conciencia del público y democratizar la sabiduría que ellos poseen, no lo dudes, apúntate a ese curso porque vas a levitar sin necesidad de sustancias, ya están agotadas.