Crecimiento personal y Madelman. Relato IV Verano 2020.
Mi vecino de la puerta dos tiene cuarenta y dos años, es un coleccionista de renombre de muñecos Madelman y tiene una casa austera y vacía de contenido. Despistado sin problemas de memoria, vive en un hogar con un entorno sin cuadros que alimenten su vista, ni plantas que alienten su olfato, ni muebles que multipliquen sus espacios, ni música que le haga mover su anquilosado esqueleto. Mi vecino, vive sin vivir en él alejado del mundanal ruido y lo hace con la única compañía de su vasta y envidiable colección de muñecos articulados.
Tiene la firme convicción de que las personas somos lo que hacemos y no tanto lo que decimos o pensamos; que somos ni más ni menos una suma de experiencias y recuerdos y que hay que apostar por hacer cosas mientras la memoria nos permita contar y recordar, compartir y reír, ser y estar. Luces, cámaras y acción.

Yo, que creo firmemente que la casa dónde vivimos (el contenido mucho más que el continente, off course), describe muy bien nuestra personalidad a diferencia del interior del coche, de la fecha de nacimiento o del tamaño de nuestras manos; soy de la opinión de que mi vecino necesita ayuda urgente, y de la buena. Cuando abre la puerta de su casa no existe un educado espejo al que dar la bienvenida y que te pueda decir por lo bajini te queda bien esa camisa o súbete la bragueta, o que te aliente con una coacheada frase “estás increíble cariño, hoy cómete el mundo que es tuyo”. Y sí, querido lectora, sin un mísero espejo en el recibidor de tu hogar, no hay paraíso terrenal. Y hasta un alumno de cursillo certificado de PNL Online, sabe a ciencia cierta que la carencia de espejo en un recibidor representa un miedo atroz a enfrentarse a su realidad y a reflejar en los otros el auténtico yo. Como estos tipos y tipas de la PNL bien valen para un roto que para un descosido, con unas cuantas sesiones de reprogramación neurolinguística han prometido a mi vecino que van a acabar con sus filias y fobias, y de paso, le van a reconstruir su yo con nuevos mensajes y autoafirmaciones con los que romperá sus creencias limitantes; vamos, que no lo va a conocer ni la madre que lo parió. Pero cambiemos los planos astrales por los terrenales y vayamos a la estructura del mal llamado comedor ubicado en su hogar. La carencia de sillas, mesa y la sospechosa ausencia del clásico mueble bar, bien podría estar relacionado con algún ligero psicotrauma infantil relacionado con algún abuso de la autoridad; y sí, está clarísimo que la falta de alcohol está íntimamente conectada con un déficit en el liderazgo. Y como las desgracias nunca vienen solas, mi vecino se ha puesto en manos de una consteladora familiar para arreglar tal entuerto. Con la ayuda de los Madelman, la profesional otorga a un muñeco el papel de un familiar y a otro muñequito el de un antepasado. Y así de fácil detecta las conexiones inconscientes de sus antepasados para poder sanarlo. Tras una sesión, lo veo en Ikea comprando dos sillas y una mesa y curado de su problema infantil. Para el mueble bar faltan unas sesiones más y superar no sé qué que hizo hace ochenta años su abuelo por parte de padre, al que por cierto, ni conoció. El abuelo por parte materna merece un año de constelaciones.

La ausencia de láminas o cuadros que alimenten la vista y que adornen un poco mejor las paredes del lánguido hogar, bien describen su falta de autoestima y creencia en sí mismo. Cualquier alumno que curse primero en ese gran centro investigador de la salud mental como es la Universidad de la Vida, sabría relacionar ese importante déficit con una absoluta falta de actitud ante la vida, una falta de creencia en uno mismo o que simplemente ha dejado de perseguir sus sueños. Como todo el mundo sabe, las redes sociales están repletas de trileros emocionales y de vendehumos repetidores de los mismos mantras desde que se levantan hasta que se acuestan, y que sin duda alguna, tienen más peligro que McGiver en una chatarrería; mi vecino ha tenido la brillante idea y la posterior desgracia de contactar con tres de ellos. Ha visto cuarenta veces el vídeo del actor Victor Kuppers sobre la importancia de la actitud, está asistiendo a un curso Online sobre el poder de la mente que incluye una sesión de coach con el exdeportista Javier Iriondo, y para rematar su delicada psique, se está leyendo todos las publicaciones sobre felicidad que ha escrito la empresaria Pilar Jericó. Tres profesionales de la salud mental.
Hoy los Madelman están de fiesta y varios vecinos, entre alarmados y sorprendidos han llamado a la policía y a los bomberos. Mi vecino de la puerta dos, mazo en mano, derribando paredes de su casa le ha cogido el gusto a los procesos de cambio. Como buen amante del refranero y al Crecimiento Personal rogando y con el mazo dando, a golpe limpio ha pasado a las viviendas contiguas y se ha puesto a destrozar paredes, muebles y un microondas de todo hijo de vecino. La actitud, los antepasados, los sueños, la felicidad, la PNL, el coaching, los jetas y la falta de escrúpulos has costocircuitado en su sesera y ya tenemos una nueva víctima. Por cierto, ¿Constelas o coacheas?

