¿Avinagrarse? Once pasos para conseguirlo.
1. Si te saludan con cortesía con un “buenos días” o un “buenas tardes”, no contestes, hazte el sueco, mantén la cabeza erguida y mira hacia otro lado. Y por supuesto, cuando dejes al otro unos pasos atrás, saca un pareado de la chistera: mira de reojo con cara de enojo. Poeta.
2. Si te vuelven a saludar, haz que el otro dude y piense que no le has escuchado, y crea la ocasión para que vuelva a repetir su saludo. Tú a la tuya, da la callada por respuesta. Y no es que estés sordo, es que eres así. Te encanta despistar.
3. Basa tu alimentación en ingerir básicamente, manzanas, membrillo, arroz, poca agua, yogur… Un par de veces al día, acompaña tu dieta con dosis altas de Fortasec, ese fármaco que es tu amigo inseparable y que nunca te ha fallado. Pero ante todo, evita la fibra. No endulces nada, lo amargo, mola más.
4. Un precepto ineludible bajo pena de ser expulsado de la Orden del Vinagre, es visitar por lo menos una vez en la vida, Jerez y/o Modena, tus ciudades santas. El súmmum es pasar tus vacaciones allí, son de orgasmo. Hete aquí una ironía, amigo jerezano. Jerez es una preciosa ciudad y Modena creo que también.
5. Piensa mal de los demás y acertarás. El mundo está lleno de enemigos y de personas que no merecen tu aprecio. Tú eres superior, y el resto, gentuza que intenta sonreír y pasarlo bien. Hay dos emociones que forman parte de tu ADN, el odio y la envidia. Con la suficiente práctica, se desarrollan hasta límites insospechados.
6. Exagera los problemas y dramatiza las consecuencias. Sazona el día a día echando la culpa a los demás cuando las cosas vayan mal.
7. Si puedes fastidiar a alguna persona de forma consciente, no dejes pasar la ocasión. Cada nuevo día es una fantástica oportunidad para joder a alguien. Si de tu trabajo dependen más personas, no lo hagas fácil, pon mil pegas a todo y que sepan lo mucho que trabajas y quéjate, quéjate hoy y mañana. Esta es tu máxima vital: Si tu estás bien yo estoy mal, y si tú estás mal, yo estoy bien. Y no olvides la queja.
8. Habla mal de los demás y fomenta los malos entendidos y las críticas. Cuanta más bronca, más conflictos y más entuertos provoques, mejor. La vida es un perfecto embrollo, nada de cosas fáciles. Aguafiestas.
9. Pon cara de pocos amigos (te viene de serie), desde que te levantas hasta la hora que te acuestas, es todo un arte, y tú en eso, eres un artista. Para qué sonreír o soltar una palabra amable si puedes soltar un exabrupto. Utiliza la sonrisa, solo cuando veas el mal ajeno. Si la sonrisa la haces interior, mejor, no sea cosa que te confundan con una persona amable.
10. Siempre hay que tener a alguien a quien odiar, especialmente si a ese alguien le van bien las cosas o es razonablemente feliz. Cómo te duele que a la gente le vayan bien las cosas.
11. Di no a cualquier petición, por insignificante que sea. ¿Qué es eso de facilitar o alegrar la vida a los demás? Si caes en el error de ayudar a alguien, no pasa nada, ya se lo recordaras en un futuro, y de paso ya le harás saber a todo el mundo lo mucho que has hecho por él. Tú nunca olvidas cuando das una pizca de generosidad. Ante la duda, grita NO y quéjate de lo mucho que haces.
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Lo que me he reído con la 7!!! Y mira que no debería porque me pone de una mala uva la gente así!!! Pero es que hay mucha!
Y de los dependientes que no te devuelven el saludo, mejor ni hablamos.
Con lo fácil que es ser amables y hacer la vida fácil a los demás! 😉
Gran artículo, Nacho! Apto sólo para sarcásticos!