Adán y Eva, una manzana, y un trabajador quemado.
Y todo empezó con una manzana. El trabajo es un castigo para el católico. Y todo empezó hace unos pocos años en el Edén cuando Adán y Eva decidieron, una mañanita soleada, comerse una manzana del árbol prohibido. El castigo: te ganarás el pan con el sudor de tu frente, es decir, que te va a tocar trabajar durante muchos años. Y sí, para el cristianismo, el trabajo es una maldición divina. Trabaja para vivir. (más…)

