Pensando voy, pensando vengo, vengo, y en un obsesivo me voy convirtiendo
Un Ave a Madrid, un pasajero cachondo, una chica sexi y una parada de emergencia.
Martes 8:00 h. Tren a Madrid.
“Una lectura rápida a la prensa digital, visito Facebook, recorro vidas ajenas y un par de me gusta, compruebo mi correo, dos chistes en un grupo de WhatsApp, unas fotos y trece mensajes de una colega de profesión muy brasas y un tanto chiflada. Un vistazo fugaz a un libro, un té en la cafetería, un vistazo a Twitter y de regreso a mi asiento. Por cierto… ¿y esa de la camisa blanca? No ha parado de darle al móvil. Parece amargada. ¿Discusión con la pareja, con el amante, con el jefe? Quizá el jefe es su pareja o su amante. Qué pena. ¿Y el tipo que hay a su lado? No le quita ojo. (más…)
Tu cerebro, Homer Simpson y Cocodrilo Dundee
Te propongo un juego para conocer en qué medida tu mente está entrenada para detectar las cosas negativas o las positivas, y hasta qué punto hace falta que te ejercites con el fin de mejorar tu capacidad para ver el lado positivo de la vida.
Necesitamos un reloj para cronometrar (en el móvil lo tienes), un lugar donde puedas concentrarte, ganas de pasarlo bien y una dosis de paciencia. Pon el cronómetro en marcha. ¿Preparado? Ahora busca la cara triste. ¡Vamos! (más…)

