Hacerlas reír, compartir aficiones, tirar el pijama que le regaló su madre y comprar otro nuevo, hacer el amor como mínimo tres veces por semana (a poder ser, uno matutino; y si repites por la noche, mejor que mejor), decirle de vez en cuando lo importante que es para ti, contar hasta cien cuando haga algo que te moleste, sorprenderle con escapadas o cenas improvisadas, celebrar San Valentín en agosto, esquivar la rutina, escuchar, hablar, respetar su espacio personal, elogiar los platos que cocina su madre, ser auténtico y confiar en el otro.

No necesitarlo para nada pero quererlo para todo, ser sincero, mostrar cariño, reforzarle cuando hace las cosas bien, salir con los amigos y comprobar lo mal que está el patio, echarse de menos, vivir nuevas experiencias, intercambiar los papeles, centrarse en sus cualidades positivas, prestar atención a los cambios hormonales (especialmente de ellas) y tener paciencia, hacer ver que te interesa su hobby, o que al menos no lo detestas, no esperar mucho de los hombres (son bastante básicos), no esperar mucho de las mujeres (son bastante complicaditas).

La pareja es como los discos de vinilo: para que funcione, nos debe gustar la cara A (lo primero que escuchamos) y además nos tiene que encandilar su cara B (que nos gustará cuanto más la escuchemos).

Estas ideas surgieron de un grupo de usuarios de una página profesional de Facebook ante la pregunta ¿Qué hacer para mejorar tu relación de pareja? Como puedes comprobar, tocan los aspectos más importantes de una relación satisfactoria, y curiosamente coinciden con lo expuesto por J. Díaz Morfa en su obra Prevención de los conflictos de pareja: comunicación, sexualidad, seguridad, intimidad, ambivalencia y reconocimiento.

Del amor a la bronca hay un paso.

Te dejo una encuesta para que evalúes tu propia relación. Un juego para acercarte más o darte cuenta que eres un perfecto desconocido. Está adaptada del libro 59 segundos, de Richard Wiseman, y se basa en las investigaciones de John Gottman (“Predicting Marital Happines and Stability from Newlywed Interaction”, Journal of Marriage and the Family). El estudio viene a decir que se llegará a una buena relación cuánto más conozcamos detalles poco “importantes” de la vida del otro.
Lo ideal es que la hagáis los dos por separado, asignando un punto por cada respuesta correcta. La suma de ambos dará un número entre 0 y 20. A mayor puntuación, mejor ajuste. Si sale muy baja, conozco excelentes psicólogos especializados en pareja y a un buen abogado.

1. En general, ¿con qué tipo de películas disfruta más tu pareja: terror, comedia, acción o drama?
2. ¿Cuál fue el primer trabajo de tu pareja?
3. En general, ¿cuál de estos deportes preferiría ver tu pareja en la tele: billar, rugby, boxeo o atletismo?
4. ¿Cuál es la fecha de nacimiento tu pareja? (Lo siento, chicos.)
5. ¿Cuál es la serie favorita de tu pareja?
6. ¿Cuál es la película con la que más se ha reído?
7. ¿De qué color exacto son los ojos de tu pareja?
8. ¿Qué talla de camisa o de vestido usa tu pareja?
9. ¿Con qué personaje preferiría ir a cenar tu pareja: José María Aznar, Santiago Segura, Chiquito de la Calzada, Jorge Javier o Kiko Veneno? (¡ojo con la respuesta!)
10. ¿Cómo se llama el colegio dónde tu pareja estudió EGB o Primaria?

Vayamos ahora con las recomendaciones de los seguidores de la página de Facebook Psicología, Salud y Deporte. Esto es lo que sugieren para tener una relación de pareja satisfactoria:

Es esencial vivir cada uno en una punta del país y verse un par de veces al año, así se funciona de lujo; antes de vivir juntos, él debería mostrar cómo plancha, y a ella se le pediría que explicara un fuera de juego (atención: no es preciso entenderlo); tener un cartelito en la puerta del baño con la siguiente máxima: “No des por hecho que no me importará que entres en el baño cuando estoy cagando”; no discutir antes de comer; respetar la siesta; intentar disfrutar con el puto fútbol; y divorciarse (según un seguidor, esta es la mejor fórmula, puesto que la relación mejora una barbaridad, por lo menos en el 78% de los casos).

Bien. Vale. Pero ¿cómo sé si mi relación es sana y satisfactoria?

Ante una duda como esa, te respondo con tres preguntas:

1. Desde que tienes pareja, ¿tu vida es más completa, tienes más amigos, conoces más sitios, eres una persona más estable, más segura, tienes más confianza en ti mismo?
2. ¿Tu pareja te hace reír, disfrutar, te ayuda a desdramatizar los problemas?
3. ¿Tu pareja te pide perdón cuando se equivoca? Pero ¿es un perdón sincero, ese que va con propósito de enmienda?

Si aparecen los noes, intenta cambiar, exige, aclara, salta del sofá, esfuérzate, suma, dialoga, expresa, pide ayuda y no te mientas, que no te engañe. Pasar por malos momentos en toda relación es más que previsible, justificar una mala racha es más que humano, pero tirar por la borda una vida de años en común con embustes y pensamientos del estilo: “cambiará”, “ya vendrán tiempos mejores” o un lacónico “esto es lo que hay”, no tiene sentido. Hay más vida ahí fuera, no un abismo.

8 claves para detectar una relación de pareja satisfactoria.

Sexo: practican muestras de afecto y tienen relaciones sexuales frecuentes y de calidad. Lo de frecuente es muy subjetivo, pero hay que esforzarse y hacer caso a la sugerencia antes mencionada: tres por semana, como mínimo.
Individualidad: comparten actividades y también permiten las actividades individuales sin malos rollos.
Futuro: tienen un proyecto en común y saben que no existe nada para toda la vida, pero mientras estén juntos, que sea al máximo. Hay un buen pasado y un mejor presente.
Esfuerzo: utilizan expresiones positivas y solucionan los conflictos de una manera constructiva, aceptando la diferencia de opiniones. Utilizan de forma genuina la palabra “perdón”, o la expresión “lo siento”. Si vuelven a equivocarse, intentan cambiar.
Realismo: aman el lado positivo y negativo del otro, aceptan la cara A y la cara B. Saben que ese ser imperfecto con el que duermen es más que aceptable.
Unión: se sienten parte de un equipo. Los dos juntos pueden con casi todo.
Confianza: confían plenamente en el otro.
Esperanza: practican el humor como herramienta para afrontar los retos que la vida les propone.

Que aproveche.

Si quieres más información, puedes visitar nuestra página de Facebook Psicología Salud y Deporte o si prefieres seguirnos en Twitter @nachocoller. Si quieres contar con mis servicios profesionales puedes hacerlo vía online o de manera presencial puedes hacerlo vía correo psicologo@nachocoller.com