Una espera que atenaza, un silencio que rescata, una muchedumbre que desgasta, un escaparate sin modas, un maniquí de largos vuelos, un dependiente sin celo, un solitario vendedor, un billete, una tarjeta, un descuento y un lugar de todo a cien. 

Una parada en la autopista, un ciego con mucha vista, una avioneta sin pista, una tipa muy lista, un amor que se enquista, un lugar en ninguna parte, una testigo juez y parte, un perdona que te insista, un no sé, un te quiero, un te espero, un lo siento, un deseo, un me voy pensando en volver.

Un domingo marrón, un cuadro sin color, un trabajo, un encuentro, un abrazo, una brisa sin aroma, un barco sin maroma, un viaje, un punto sin su coma, una pausa, un cohete espacial, un tajo en el tiempo, un huracán sin viento, un futuro, un presente, un ayer, un beso y una flor. 

Un roído cartel de cine, un guión sin escritor, un productor sin recursos, un casting sin actores, una foto muy mediocre, unos autos de feria, un decorado de cartón piedra, una claqueta sin sonido, una casa de madera, una cámara sin lente, un daltónico en verde, un zoom sin recorrido, un Adán sin un Edén, una Eva sin destello y un jodido final sin un the end.

Un reloj sin tiempo, cien viajes y una visita, una sala de espera, una lupa con mil pistas, un espejo que te ve, un reflejo que se ve, te imagino, te deseo, te beso, te espero.

Estaré.