El enfado como motor de cambio
Motivos para enfadarnos, mil y uno. Si nos enfadamos es porque en ese momento una necesidad nuestra no está siendo satisfecha, o simplemente porque nos hemos levantado con el pie izquierdo y tenemos poca mecha.
O porque hemos dormido mal y la falta de sueño es un handicap para nuestro bienestar, o porque estamos pasando por una situación de estrés y estamos más vulnerables ante las demandas de nuestro entorno. O más fácil, porque justo hoy, nos hemos encontrado con un gilipollas, un maleducado o con un tiñoso que ha conseguido por arte de magia que nos suba la úlcera. No obstante, hay personal que se mueve por la vida en plan justiciero como Charles Bronson en la película (por decir algo) Yo soy la justicia. Y estos últimos, avinagrados vitales, no necesitan excusas para andar enfadados, simplemente son, están y lo que te rondaré morena. Antes de continuar, una cosa. Motivos para estar enfadados hay muchos, que la vida no es de color de rosa ni hay que ir de happy flowers. Que tengo derecho a estar enfadado, pues claro que sí, faltaría más, lo que se trata es intentar que no nos dure mucho tiempo el cabreo y que éste no nos atasque ¿Que por ahí hay personal que dice que tiene la fórmula para no enfadarse dado que controlan sus pensamientos y sus emociones y que nos pueden enseñar a los demás su método? Miau, que no te vendan la moto, falso de toda falsedad.
Si quieres escuchar mi intervención en el programa de radio La tarde en el que hablamos de enfado, razones y qué hacer, aquí tienes el enlace:
Veamos que dicen unos cuantos seguidores de mi página de Facebook ante la pregunta ¿qué situaciones hacen que te enfades o qué motivos tienes para enfadarte?
Esther. Pues yo me considero susceptible al enfado,pero con el paso de los años he aprendido un poco a gestionarlo,pero hay algunas actitudes que no dejan de enfadarme,como el egoísmo,concretamente,cuando algunas personas quieren aprovecharse de la bondad de otra,uffff me exaspera…y de modo general, las injusticias,en esas situaciones veo lícito mostrar el enfado
María Rosa. Cosas relacionadas con los transportes públicos: por ejemplo retrasos del metro o autobús…y también las personas q dificultan el viaje si obstruyen la entrada o hacen q se retrase etc
Sergio. Me comprometo con algo en un tiempo X y a cada rato me preguntan cómo voy avanzando con eso antes de tiempo (falta de confianza) o quieran imponerme su forma de de hacer las cosas porque sí (sin argumentos)
María Rosa. Trabajo con personas mayores y les enfada mucho q les quiten el sitio ( “su” asiento en clase..o si van de viaje “su” sitio del autobús). También si se les cuelan en alguna tienda u otro lugar q haya q hacer cola
Sonsoles. A mi me enfada la gente enfadada… Contagio emocional 🙂
Gloria. Me enfada que cuando digo que no me insistan para que diga que si. Es la no valoración de mi deseo y el me importa un pimiento lo tuyo, que lo mío mola más! Qué aburrimiento!!!! Ojalá te sirva…y si no, no importa jajajaja
Olga. La gente con morro, gente a la q le haces un favor y luego te crean la obligación de seguir haciéndolo, te lo exigen (con lo cual ya no sé ve ni como favor ni ná)
Maribel. Me molesta mucho las personas que van de víctima y no son capaces de corregir sus errores. Sino mas bien, su responsabilidad de las añade a otros. Con esas cosas no puedo.
Lola. A mi me enfada la gente q n tiene responsabilidad en el trabajo y pasa d todo ufffff no puedo
Leticia. Me enfado mucho cuando voy conduciendo y no me dejan cambiarme a otro carril (habiendo avisado ya un buen rato antes de que me quiero cambiar) Mucho egocentrismo al volante!!!
Diana. Un ejemplo diario; cuando en el transporte publico no se cede el asiento a quien lo necesita
Christian. La gente en sí.
Lola. A mi hijo lo operaron d ligamento cruzado y fue bastante tiempo con muletas , un dia se fue en el autobús al fisio y nadie le os sequío un asiento y eso me enfada pues yo a mis hijos le educado que cuando una persona mayor necesite un asiento se lo ceda.
Qué hacer
- Intenta centrarte en aquellas cosas que dependen de ti para poderlas cambiar. Si así fuera, a por ello y a tope. Si hay algo que te desagrada, pelea. No se trata de vivir en una sociedad anestesiada en la que no hay que cabrearse ni mover piezas para que la realidad cambie, no. Injusticias sociales, corrupción, dinero que se invierte escasamente en educación o en investigación, tomaduras de pelo, acosos, maltratos y un largo etcétera son hechos susceptibles de cambio y de pelear por una sociedad más justa y más digna, y esto se consigue con una dosis de enfado o cabreo y de ponerte en marcha; faltaría más. Ahora bien, se trata de que no te atasque o que no tenga repercusión funcional. cambio las cosas que dependen de mí, aunque sea poco lo que pueda hacer, pero intento que no me vaya la vida en ello.
- Escanea el cuerpo e intenta no bucear durante todo el día en el suceso que te ha hecho sentirte mal. “Lo que perturba el espíritu no son los hechos, sino el juicio que hacemos de los mismos” Epicteto. No dediques mucho tiempo al tema de marras.
- Atento a los desencadenares de la ira. Suele existir un patrón de las cosas que nos hacen enfadar. Por ejemplo, prueba a hacer un listado de las cosas que te hacen enfadar al estilo: a mí me enfada que… tal y como hemos visto con anterioridad y piensa en las cosas que dependan de ti y en cuales están fuera de tu alcance y control, porque ta vez sean muchas. Si dependen de ti y puedes hacer algo perfecto. Si no dependen de ti vale la pena no dedicarle un exceso de tiempo.
Y sí, el enfado bien dirigido y asociado a la acción puede servir como motor de cambio. Si hay cosas que no te gustan de tu entorno, pon tu granito de arena para cambiarlas. Seguro que algo más puedes (podemos) hacer además de poner bonitas fotos y lazos de colores en el muro de Facebook.

