Imagínate que mañana amaneces con la cabellera de otro color, tú decides el color que más o menos te guste. Además, has crecido 20 centímetros (sin bromitas sobre el tema),y el color de tus ojos es, digamos por ejemplo, de color verde. Te levantas y consultas tu extracto bancario y observas que ha aumentado considerablemente, lo suficiente para que pagues la dichosa hipoteca y que vivas con cierto desahogo hasta el infinito y más allá.

Bien, la preguntita que te lanzo es de cierto calado: ¿Seguirías siendo la misma persona? ¿Cambiaría tu forma de ver el mundo? o ¿serías el mismo sujeto y predicado con tus sempiternos temores, filias, deseos y sentimientos? Probablemente alguna pequeña cosa cambiaría, pero en el fondo, no habría cambios sustanciales porque tú eres mucho más que pequeños cambios físicos. Tú eres más que una suma de pensamientos, sensaciones, emociones, síntomas y demás cambios fisiológicos.

Tal y como vimos en el anterior post “Hay dos tipos discutiendo en mi azotea”  explicábamos las diferencias entre el Yo pensante y el Yo observador de la siguiente forma:

Yo Observador.

  • Exhibe sosiego y cierta seguridad,
  • Te invita a que actúes y a que hagas cosas que te acerquen hacia aquellas áreas que son importantes en tu vida,
  • Vive en el presente,
  • Hace que disfrutes de las cosas buenas que te ofrece el día,
  • Te orienta a conseguir que vivas en congruencia con lo que tú eres,
  • Es un perfecto guardián de tu estabilidad psicológica.

Yo pensante.

  • Resta y bloquea,
  • Es un sargento chusquero busca broncas acostumbrado al ordeno y mando y que evita cualquier reflexión que te ayude a crecer,
  • Hace que evites las cosas chulas de la vida, es más, hace lo posible para que no las veas.
  • Te aleja de tus valores y que apuesta porque vivas bajo el paraguas de la incongruencia,
  • Es la antesala de la psicopatología,
  •  Solo vive en el pasado y en el futuro.

En este vídeo que te expongo a continuación te explico algo más sobre estos dos compañeros de viaje (que todos tenemos), y unas estrategias para que entrenes y desarrolles tu yo más molón, el Yo Observador.

Un saludo y que la Fuerza te acompañe